Panes de la aurora boreal

3
Abr
2012

Nos gusta viajar. Allá donde vamos, siempre aprendemos y todos los viajes nos dejan huella, cada uno por sus motivos. Sin duda, nuestra reciente escapada al norte del planeta ha sido una de las más sorprendentes que hemos hecho hasta ahora. Visitamos varias zonas de Finlandia, en busca de la aurora boreal. No llegamos a verla, pero sí disfrutamos de una variedad de panes de lo más nórdica.

Son muchos los tópicos con los que etiquetamos a los finlandeses. Nosotros nos hemos encontrado con personas muy educadas cuya adaptación al clima es asombrosa. Los finlandeses asumen los 30 grados bajo cero con una sonrisa y, como ni la sal derrite semejantes capas de hielo, colocan gravilla para poder transitar por las calles. El frío te obliga a forrarte antes de salir de donde estés, nada de ir poniéndote los guantes y la bufanda cuando ya estés a la intemperie, porque la congelación es inmediata y no avisa. Y ya que el termómetro no estaba para largos paseos, nos dedicamos a curiosear cafeterías, restaurantes y supermercados, donde el ingrediente protagonista de los panes es el centeno.

Finlandia Finlandia Finlandia

 Finlandia FinlandiaGravilla en el suelo

                                                                                                                                    Gravilla en el suelo

Finlandia consume mucho más pan que nosotros. Sin embargo, mentiríamos si dijéramos que hemos visto muchas panaderías. Los ciudadanos adquieren sus panes generalmente en los supermercados y, eso sí, la variedad es extensa.

Panaderia en el centro de HelsinkiPan en el supermercadoPan en el supermercado

Panaderia centro de Helsinki                                      Pan en el supermercado

 

Una de las más consumidas, a tenor de su presencia en muchos sitios, son los reiussumes, unos bollitos de pan de centeno con una cobertura de semolina que se emplean para los bocadillos. Un almuerzo finlandés podría consistir en uno de estos bollitos con embutido precedido de una buena sopa, como las que degustamos en el Mercado de Helsinki, decorado con un gusto exquisito y abarrotado de clientes que se notaba que no era el primer día que lo visitaban.

                   Mercado puerto de Helsinki                Mercado puerto de Helsinki  

  Mercado puerto de Helsinki      Mercado puerto de Helsinki      Mercado puerto de Helsinki 

                                                                Mercado del puerto de Helsinki

También probamos el täysjyvärius, un pan ecológico cocido en molde, que se consume cortado en rebanadas y cuya base es la harina de centeno y las semillas. Nuestro viaje gastronómico se atrevió además con el spisbröd, un craker

                                   craker 

                                                                            Spisbröd                                           

más atrayente por la forma de rueda de piedra de molino a la que imita que por su sabor, y con los päivärinteen ruislastu, unos panecillos blandos, de forma plana y triangular, riquísimos y muy empleados también en bocadillos.

päivärinteen ruislastu Finlandia

                                Finlandia

La variedad de crakers y panes secos empaquetados es muy amplia.

Nos sorprendió la cantidad de producto ecológico que se consume y se vende, al alcance de cualquiera en precio y ubicación. Y, sobre todo, la extensa información que el consumidor recibe cuando compra algo comestible, en cuanto a su contenido en lactosa, gluten, grasas… Prácticamente todos los artículos de alimentación cuentan con simbolitos que los identifican inmediatamente en un vistazo y los precios son similares a los de aquí. Eso sí, el alcohol y el tabaco tienen un precio desorbitado, uno de los pocos tópicos que se vuelven realidad.

Patas a granel

 ¿habias visto alguna vez una oferta asi de patatas a granel?

Gracias a un contacto que nos proporcionaron desde el Club Richmont, visitamos el Café Ekberg en Helsinki, un local del siglo XIX que combina tienda, pastelería y cafetería. Porque, además de pan, a los finlandeses también les gusta el dulce. No pudimos charlar con su dueña pero nos aficionamos a dos de las joyas reposteras del país: las fredika, un pastel de bizcocho y almendra con mermelada de frambuesa y las galletas con jengibre, una raíz muy aromática y perfecta para quitarse el frío. Estas delicias también estaban presentes en una curiosa cafetería, muy pequeña y con un obrador a la vista, ubicada en un centro comercial. Entres sopas y cafés, envidiamos el amor de los finlandeses por el pan y, sobre todo, aprendimos algunos de sus trucos para combatir el frío.

Buffet de almuerzoExpositor bolleria

                     Buffet de almuerzo                                                            Expositor bolleria                                             

                          Fredika

                                                            Fredika

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Un Comentario

  1. Germinal
    Comentado 4 abril, 2012 a las 18:23 | Permalink

    Interesante forma de viajar, la de visitar panaderías: otro tipo de manifestación cultural que habla de gentes, clima, cultivos, costumbres… En fin, deseo que sigáis viajando y nos lo sigáis contando. Gracias

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